África y la guerra en Ucrania: dinero ruso, Grupo Wagner y solidaridad de base


Vladyslav Starodubtsev
31 de Mayo de 2023

Este artículo se fundamenta en los materiales recopilados durante la conferencia de activistas de izquierdas organizada por las Redes Global y Europea de Solidaridad con Ucrania (ENSU-RESU) en África. Estos activistas representan a diversas iniciativas, organizaciones y partidos de base. En sus intervenciones, abordaron temas relacionados con la situación en el continente africano, la solidaridad, los problemas de la región y cómo les afectó la guerra ruso-ucraniana.

El artículo fue redactado tomando como referencia los informes de la responsable de la asociación Namibia con Ucrania, Anastasia Sheremet, el profesor de economía de izquierdas Patrick Bond, el activista ecológico y social Desmond D'Sa, y el defensor sudanés de los derechos humanos Ayman Seifeldin. Todos los autores respaldan de manera activa a Ucrania, organizan actos, acciones y campañas de solidaridad, y se oponen al imperialismo ruso en África.

En su ensayo, Michael Karajis escribe sobre el "cinturón subimperialista ambivalente", un eje de países cuyas élites mantienen vínculos con Rusia y se oponen directamente a Ucrania, apoyando la denominada política de "neutralidad". Esto abarca también a naciones que, a pesar de votar a favor del respaldo a Ucrania en la ONU, buscan evitar el conflicto y hacen hincapié en la importancia de las relaciones con Moscú, el peligro de las sanciones y la "escalada". Karajis clarifica la compleja situación del Sur Global y, específicamente, del continente africano, resaltando un detalle de suma importancia: la posición de las élites no es idéntica a la posición de los pueblos de África.

De hecho, los activistas africanos se suman a las iniciativas de solidaridad con la resistencia ucraniana y comentan la situación real. Por ejemplo, establecen paralelismos entre la lucha de liberación de los países africanos contra los colonizadores y la resistencia de la sociedad ucraniana ante la invasión rusa. El contexto del continente africano es complejo y dinámico. En este artículo, guiados por la perpectiva de la izquierda local, nos proponemos abordarlo.

Sudán. El papel del imperialismo ruso

Desde abril de 2023, en Sudán se producen enfrentamientos entre tropas irregulares (las Fuerzas de Apoyo Rápido, creadas a partir de unidades Janjaweed) y el ejército de la República, dos fuerzas que llevaron a cabo activamente una política genocida y desatendieron los derechos humanos en el país. Ahora, enfrentadas directamente, libran una lucha por el poder. Es interesante señalar que ambas partes confían en Rusia como socio estratégico y aliado.

En 2017, el presidente sudanés Omar al-Bashir, contra quien la Corte Penal Internacional emitió una orden de detención por genocidio en la región de Darfur, realizó una visita a Moscú. Durante su estancia, firmó varios acuerdos que buscaban ampliar la influencia rusa en la región, incluyendo acuerdos para la extracción de oro con empresas rusas y el acceso de tropas rusas al mar Rojo. Durante su reunión con Putin, el líder sudanés expresó que su país podría ayudar a Rusia a establecer contactos con otros Estados africanos. "Sudán podría convertirse en la llave de África para Rusia", afirmó al-Bashir en declaraciones difundidas por el Kremlin.

El presidente sudanés Omar al-Bashir en una reunión con Vladimir Putin
El presidente sudanés Omar al-Bashir en una reunión con Vladimir Putin, 2017.

Como subraya el defensor sudanés de los derechos humanos Ayman Seifeldin, esta posición no representa en absoluto al pueblo de Sudán, que sigue siendo reprimido por el gobierno, sofocando las protestas organizadas por las fuerzas democráticas y los sindicatos. Derrocado durante la revolución sudanesa, el dictador al-Bashir fue sustituido por una junta militar que luego dio otro golpe de Estado para evitar que un gobierno civil asumiera el poder. En este contexto, otro grupo militar, la milicia de las Fuerzas de Apoyo Rápido, se enfrentó a la junta. Uno de sus líderes estaba de visita en Moscú cuando comenzó la invasión a gran escala de Ucrania por parte de Rusia. No sorprende que Rusia mantenga buenas relaciones con ambas facciones militares, al tiempo que utiliza unidades mercenarias de Wagner para comerciar con armas con las milicias y exportar oro sudanés a través de Siria. Posteriormente, este dinero podría emplearse para financiar la guerra contra Ucrania.

Según la CNN, la cantidad de oro exportada por las unidades de Wagner puede alcanzar hasta el 90% de toda la producción de Sudán. El grupo Wagner utilizó Sudán como plataforma para extender su influencia a otros países africanos, subraya Seifeldin. En su opinión, las acciones de los mercenarios rusos evocan el colonialismo del siglo XIX. Se caracteriza por la supresión, desestabilización y extracción de recursos de la forma más brutal. Ante estas circunstancias, los activistas de la revolución sudanesa se oponen tanto a las juntas como al imperialismo que explota y destruye su Estado. Necesitan la solidaridad de todo el mundo para poner fin tanto a las represiones masivas y masacres perpetradas por el ejército y la milicia, como a la intervención imperial rusa.

Instructores rusos del Grupo Wagner forman a militares locales en la República Centroafricana
Instructores rusos del Grupo Wagner forman a militares locales en la República Centroafricana.

Namibia. ¿Qué fuerzas se oponen a la solidaridad con Ucrania?

Desde la independencia, la Organización Popular del África Sudoccidental (SWAPO) ha mantenido el poder en Namibia. Representando las aspiraciones de liberación y socialismo del pueblo, esta fuerza lideró la lucha y resistencia contra el apartheid cuando el país estuvo bajo la ocupación del régimen racista de la República de Sudáfrica hasta 1990. El partido del movimiento de liberación nacional, que combinaba de manera ecléctica las ideas del nacionalismo, el marxismo-leninismo y la socialdemocracia, se ha convertido en la actualidad en una organización autoritaria-populista sin una ideología clara (aparte de cierta forma de nacionalismo africano). Según señaló Anastasia Sheremet, las estructuras fundamentales desarrolladas en estrecha colaboración con arquitectos norcoreanos simbolizan este tipo de nacionalismo namibio que actualmente guía al partido.

La política de la SWAPO con respecto a Ucrania se presenta como una política de "neutralidad" consagrada en el artículo 96 de la Constitución de la República. No obstante, la posición real del partido podría calificarse más adecuadamente como una neutralidad "prorrusa", contraviniendo así el concepto de neutralidad proactiva y democrática del Estado. Por ejemplo, Namibia expresó una neutralidad activa basada en principios descoloniales durante una votación en la ONU en 2020, manifestando: "Como nación que ha experimentado el impacto de la solidaridad internacional durante los oscuros días de nuestra lucha por la independencia, deseamos expresar nuestro apoyo inquebrantable al derecho a la autodeterminación y la libertad de los pueblos de Palestina y el Sáhara Occidental". En cambio, la "neutralidad" del partido gobernante de Namibia en relación con Ucrania es sorprendentemente diferente. Según destaca la ponente Anastasiya Sheremet (ucraniana residente en Namibia desde hace años), Ucrania está actualmente luchando por su independencia contra el imperialismo y el colonialismo. Esto es exactamente por lo que luchaban los movimientos populares en Namibia.

El presidente de Namibia, Hage Gottfried Geingob, reunido con Vladímir Putin en el Foro Económico Rusia-África
El presidente de Namibia, Hage Gottfried Geingob, reunido con Vladímir Putin en el Foro Económico Rusia-África, 2019.

Pero, ¿a qué se deben estas "neutralidades" tan diferentes de la élite dirigente de Namibia? El presidente del país destaca que Rusia desempeñó un papel clave en la independencia de Namibia, expresando: "Siempre lo digo, quienquiera que participara en la lucha de liberación, dondequiera que lucháramos, la Unión Soviética, el pueblo ruso estuvo allí para apoyarnos de un modo u otro". Por lo tanto, la disparidad mencionada encuentra su origen principalmente en la nostalgia hacia la Unión Soviética, a pesar de que la política del gobierno ruso actual en África no se basa en el apoyo (aunque sea en sus propios intereses) a los movimientos populares, sino en la explotación brutal y el extractivismo. Sin embargo, para entender la posición del gobierno namibio respecto a Ucrania, es crucial mencionar los lazos comerciales con Rusia, la cooperación con Rosatom, la participación en la producción de gas y diamantes, y la creación de vínculos culturales, los cuales se utilizan para reforzar la facción prorrusa de la SWAPO. Como destaca Anastasia Sheremet, la embajada rusa está negociando activamente con Namibia una mayor cooperación económica, especialmente en lo que respecta al comercio de cereales, parte de los cuales Rusia robó a Ucrania.

Existen diversas opiniones sobre esta guerra dentro de la población namibia. En términos generales, el respaldo a Ucrania es más pronunciado entre los alemanes namibios y los jóvenes que están cansados del dominio permanente de la SWAPO. Al mismo tiempo, el tema de la invasión rusa de Ucrania es en parte tabú. De acuerdo con Anastasia Sheremet, la mayoría de la población en el país mantiene una postura apolítica con respecto a la guerra, aunque se han producido algunos avances.

Campaña electoral de Hage Geingob
Campaña electoral de Hage Geingob, 2019.

La República de Sudáfrica. La conexión de las élites con Rusia y la posición izquierdista proucraniana

La República de Sudáfrica mantiene estrechos vínculos con Rusia: Sudáfrica es el país económicamente más desarrollado del continente y uno de los miembros de los BRICS, la unión económica de Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica. En agosto, se llevará a cabo la cumbre de la organización en Sudáfrica, y se supone que Putin acudirá allí. Por el momento, no está claro cómo se desarrollará esta visita. El problema radica en que Sudáfrica es uno de los países firmantes del Estatuto de Roma de la Corte Penal Internacional. Conforme a las obligaciones internacionales, Sudáfrica debería detener a Putin si se encuentra en su territorio. Sin embargo, los activistas locales dudan de que el partido gobernante, el ANC, se atreva a dar ese paso. Algunos miembros del partido sugirieron incluso cancelar el estatus del país como firmante del Estatuto de Roma para celebrar la cumbre. El 30 de mayo, la dirección del Estado anunció la concesión de inmunidad diplomática a todos los participantes en la cumbre. La gente está considerando maneras de detener a Putin si se atreve a poner un pie en territorio sudafricano. "Sin duda, le desafiaremos", afirma el activista de izquierdas Desmond D'Ca, galardonado con el prestigioso Premio Goldman de Medio Ambiente y coorganizador de las protestas contra la invasión rusa.

Entonces, ¿por qué el gobierno sudafricano está dispuesto a violar sus obligaciones internacionales en caso de que Putin visite la cumbre de los BRICS? Actualmente, Sudáfrica es un socio cercano de la Federación Rusa, se opone a las sanciones internacionales contra Rusia y, según el embajador estadounidense, exporta armas a Rusia que han sido utilizadas contra Ucrania. Aunque aún no se ha confirmado la situación de las exportaciones, es evidente que el partido gobernante en Sudáfrica, el Congreso Nacional Africano (CNA), mantiene relaciones estrechas con Rusia. Invitados por Rusia Unida[1], los representantes del CNA participaron recientemente en una misión diplomática de cuatro días en Rusia. Sudáfrica también ha recibido aviones de carga rusos sancionados que transportaban armas. Actualmente, el país está estrechamente relacionado con oligarcas rusos: el CNA fue financiado abiertamente por una empresa minera propiedad de un oligarca ruso sancionado, Viktor Vekselberg. A mediados de mayo de 2023, una delegación militar sudafricana visitó Rusia. Según Patrick Bond, economista y activista de izquierdas sudafricano (Commons publicó una traducción de su artículo sobre las tendencias del subimperialismo en los países BRICS), los lazos militares entre Sudáfrica y Rusia se están reforzando, junto con la retórica populista "antioccidental" del ala dominante del CNA. Esta última recibe su apoyo del Partido Comunista local y del mayor sindicato de trabajadores metalúrgicos.

De hecho, por el momento el CNA no oculta su posición prorrusa, a pesar de declarar formalmente su "neutralidad". Sin embargo, el CNA podría perder su mayoría en el Parlamento durante las próximas elecciones. En ese escenario, o bien podría llegar al poder la Alianza Democrática centrista-liberal, crítica con la posición prorrusa del CNA, o bien el CNA formará una coalición con el partido pro-Putin de izquierda-populista Combatientes por la Libertad Económica (EFF), cuyo líder aboga por el rechazo formal de la neutralidad y el suministro de armas a Rusia.

Así pues, los izquierdistas proucranianos de Sudáfrica enfrentan tareas complicadas. Por un lado, deben impulsar cambios de orientación social que no cuentan con el respaldo de los partidos liberales. Por otro lado, deben oponerse simultáneamente a las fuerzas populistas de izquierda, que cada vez se asemejan más a los partidos nacionalistas-autoritarios y que son a menudo respaldadas por políticos neoliberales. Para los izquierdistas sudafricanos proucranianos (especialmente, los BRICS desde abajo), es crucial utilizar el ejemplo ucraniano para defender los principios de solidaridad internacional y luchar contra la dependencia política de Rusia, las políticas nacionalistas neoliberales y la dominación del capital oligárquico, tanto local como extranjero. Patrick Bond concluyó su discurso con una cita de Zwelinzima Vavi, el activista más destacado e influyente del movimiento sindical en Sudáfrica: "Oponeros a la ocupación ilegal del este de Ucrania por las tropas rusas del mismo modo que luchasteis contra las invasiones y operaciones militares estadounidenses en Oriente Medio".

La nostalgia de la URSS como factor de la política africana

La cooperación económica con la Unión Soviética y su respaldo a los movimientos de liberación nacional en África generan nostalgia por la URSS y una percepción de Rusia como un socio fiable y "amigo". Los políticos nacionalistas suelen aprovechar esta imagen para fortalecer vínculos con oligarcas, empresas y mercenarios rusos. Para los políticos cleptocráticos, la interacción con Rusia se está convirtiendo en una tarea ideológica crucial. Los nacionalistas de derechas que promueven alternativas "antiglobalistas" y "afrocéntricas" también se respaldan en esta imagen. Sin embargo, en la práctica, terminan siendo un apoyo fundamental para los regímenes autoritarios y populistas de la región. Del manera similar, el grupo Wagner se convierte en una herramienta importante para las dictaduras militares locales que llegaron al poder tras golpes de Estado. La ONU ha confirmado recientemente casos como los de Burkina Faso y Mali, donde el año pasado mercenarios rusos mataron y torturaron a cientos de civiles en la aldea de Moura.

Foro económico Rusia-África
Foro económico Rusia-África, 2019.

Algunos activistas africanos de izquierda abogan por la necesidad de distanciarse de la asociación entre la URSS y Rusia, y buscan resaltar el papel de otros pueblos que formaban parte de la URSS en la ayuda a África. Otros enfatizan que debido a la ausencia de su subjetividad, la política del imperio no puede considerarse la contribución de los países y pueblos colonizados. Un participante de la discusión proporcionó un ejemplo: si Portugal utilizó los recursos de sus colonias para ciertos propósitos, esto no implica que las colonias fueran responsables de estas decisiones. Por el contrario, el centro imperialista dispone de los recursos de las colonias a su discreción, sin la participación política de estas últimas. Siguiendo esta lógica, Ucrania y otros países ocupados o colonizados por la URSS se vieron privados del derecho a decidir si apoyaban o no los movimientos africanos. En este contexto, es crucial resaltar la contribución individual de los ingenieros, médicos de Ucrania y la diáspora que ayudaron a África; y contrarrestar el mito sobre las acciones de la Unión Soviética que, de alguna manera, otorgan al actual régimen ruso el derecho a seguir políticas imperialistas, independientemente de cuál de los dos enfoques sea más válido.

En general, la reunión de activistas de izquierdas de la ENSU demuestra que la percepción del continente africano como cuna de opiniones prorrusas no tiene nada que ver con la realidad. En esta parte del mundo también se aboga por la solidaridad con Ucrania y se rechaza el imperialismo ruso. Este tipo de imperialismo destruye activamente no sólo Ucrania, sino también África, al desestabilizar la región mediante las acciones de los mercenarios de Wagner. Se sabe que este grupo ha participado activamente en represiones masivas contra defensores de los derechos humanos, activistas sindicales, defensores de la democracia y ciudadanos de a pie, en tiroteos masivos y redadas punitivas, así como en actos de violencia sexual, especialmente contra niños. El dinero ruso, a menudo en conexión con este mismo grupo Wagner, se utiliza para el extractivismo. Este dinero ayuda a extraer recursos de la región para financiar la guerra contra Ucrania. Los activistas de izquierda y defensores de la democracia en África enfatizan la interdependencia entre la guerra contra Ucrania y el imperialismo en África, resaltando la necesidad de enfoques universales comunes contra todos los imperialismos y dictaduras.


Traducido por Juan González

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Vladyslav Starodubtsev

Vladyslav Starodubtsev. Historiador, miembro de la organización socialista ucraniana Sotsialnyi Rukh (Movimiento Social).